La “apertura al mundo” analizada con lupa: quiénes ganan y quiénes corren el riesgo de desaparecer.
Por la Redacción de Argentina24
Tras dos décadas de idas y vueltas, el acuerdo entre los bloques vuelve al centro de la escena. Se presenta como la "apertura al mundo", pero los detalles técnicos esconden una asimetría que podría redefinir nuestra estructura productiva.
1. Asimetría de Subsidios: No es una cancha pareja
Mientras la Unión Europea subsidia fuertemente a sus productores agrícolas (especialmente en Francia), Argentina y el Mercosur compiten con economías más desprotegidas. El acuerdo plantea bajar aranceles, pero si Europa sigue subsidiando su campo, nuestros productos podrían entrar en desventaja.
2. El Riesgo de la Primarización
El peligro latente es un intercambio desigual: que Argentina exporte materias primas (granos, carne, litio) e importe productos industriales de alto valor agregado. Esto golpearía directamente a la industria metalmecánica y textil del conurbano y las provincias, que no podrían competir con los costos de escala europeos.
3. Compras Públicas y Propiedad Intelectual
El acuerdo incluye capítulos sobre "Compras del Estado". Esto significa que el Estado argentino perdería la prioridad de comprarle a empresas nacionales, debiendo abrir licitaciones a empresas europeas. Asimismo, las patentes en medicamentos podrían encarecer el acceso a la salud pública.
Conclusión Ciudadana: Abrirse al mundo es necesario, pero la forma en que se hace define nuestra soberanía. Comprender el acuerdo UE-Mercosur es entender si estamos integrándonos como socios iguales o simplemente como proveedores de recursos naturales.